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Existen muchas cosas que se dicen de la Sustentabilidad y de la Responsabilidad social empresarial o corporativa.

Y la mayoría son positivas aunque siempre existan detractores o críticos, los cuales realizan un trabajo muy acertado porque hacen que la Responsabilidad social regrese a su cauce cuando a veces divaga o hace que se retomen los caminos originales para poder ser la herramienta tan poderosa como fue ideada. Sin embargo, siempre existe una gran confusión acerca de qué es la RSE o la RSC o solo la RS y siempre es buen tiempo para aclarar estas dudas. Aquí te dejamos temas comunes que hacen que se malentienda todo esto.

  1. Se cree que la Responsabilidad social es Filantropía. No, no lo es. Y de hecho no tiene realmente nada que ver con ella puesto que la filantropía es un instrumento de beneficio socioambiental y de contexto cultural basado en intenciones muy definidas: apoyar en causas porque se cree necesario, contribuir a la cohesión social o al mejoramiento del entorno o bien simplemente tener, por parte de una empresa, visibilidad frente a otras marcas. La filantropía es un instrumento tan bello que no requiere mezclarse con otros que hablan de competitividad o de mercado o de marketing. Menos con instrumentos que hablen de rentabilidad de tangibles o de retorno de inversión dura y pura. La Responsabilidas social sí. Y sí lo puede hacer porque es un instrumento tan moderno que habla el idioma de las empresas y juega en su mismo terreno, en su cancha. Es una herramienta que se alimenta de las tendencias de causas y beneficios sociales pero no se aleja de las intenciones originales de la empresa o marca: llegar a más gente, fidelizar al cliente y generar valor (tangible e intangible). La Responsabilidad social no trata de donaciones o de fundaciones, sino de acciones que hacen que una marca o una empresa reaccione mejor frente a las comunes dificultades del mercado, y pueda llegar a más gente puesto que atiende sus preocupaciones.
  2. Se cree que la Responsabilidad social es solo marketing. Se creen comúnmente dos grandes errores acerca de las empresas: 1, que todas solo están creadas para generar dinero y 2, que harían cualquier cosas para generar dinero; es decir, en este caso, engañar al consumidor. ¿Cómo engañar al cliente? Se cree, por ejemplo, que al cliente que busca apoyar una causa, por ejemplo, comida vegana en pro de eliminar la crueldad animal, se le debe engañar haciéndole pensar que el producto que se le ofrece, lo cumple aunque no lo haga en realidad, con lo cual, se incrementa la constante sospecha intrínseca en todo el género humano. Se cree que el consumidor, falsamente, es fácilmente engañable y que la empresa haría cualquier cosa para poder cobrar de aquel consumidor. Y lo que vemos en la realidad es que pocas empresas funcionan realmente tan automáticamente y de tal forma. Se olvida que las empresas no son entes abstractos sino entidades formadas por personas, que tienen compromisos con proveedores, con normas legales, con costos operativos, etc.

También se olvida que el consumidor es una persona enterada que difícilmente se dejará engañar, y que si sucede el caso, actuará en consecuencia públicamente contra la empresa que lo engañe, bastando con el no comprar más sus productos. Se cree que las empresas son entidades que no buscan mantenerse en el tiempo, dentro de países y comunidades, y se olvida que dentro de las empresas hay gente que gana sus sueldos, quienes por cierto, no desean ser despedidos sino mantener su trabajo por mucho tiempo. Se olvida todo el complejo de acciones e intenciones de la empresa, lo cual abarca muchísimo más que el simple “ganar dinero a toda costa”. Por ello, a veces se piensa que la Responsabilidad social es solo una herramienta de marketing que se utiliza para poder hacer creer al consumidor otras cosas que la realidad macabra y maquiavélica visionada de una empresa maligna.

Por supuesto hay casos y ejemplos en que sí sucede todo esto. Pero de ahí a llegar a una generalización, se me hace preocupante y hasta lógicamente muy barato. Y si bien, la Responsabilidad social sí es una herramienta de marketing, también lo es de comunicación, interna y externa, de productividad, de aprovechamiento de recursos humanos, de competitividad, de estrategia, etc.



Se creen muchas cosas acerca de la Responsabilidad social. En un siguiente artículo, hablaremos más de lo que sí es la Responsabilidad social empresarial. Y todo ello, prometido, se aleja de la idea simplista de distintivos, etiquetas o certificaciones. No, en realidad va mucho más allá que todo esto.

Escrito para Las Páginas Verdes, por Resiliente Magazine, Roberto Carvallo

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