Elige tu país

México

Un nuevo integrante en la familia siempre es motivo de celebración y un gran entusiasmo. No hay nada como tener un hijo para que los padres sean más conscientes que nunca de sus hábitos y actividades cotidianas. Por el bien del bebé dejan de fumar y tomar café, compran seguros de vida y acondicionan cada espacio, hasta la cocina, para que sea un lugar más seguro para el recién llegado.

Las decisiones del día a día giran totalmente y cobran otro significado: ¿será que este shampoo es bueno para el bebé?, ¿la pintura de las paredes no será tóxica? ,¿la ropa le causará alergia? ¿cuántos gérmenes tendrán los juguetes que toca? Es en esta serie de cuestionamientos cuando una gran pregunta llega a la mente de cada papá cargada de un poco de culpa y preocupación ¿el mundo será un mejor lugar para vivir cuando él sea grande? Probablemente no, o quizá si, eso no lo sabemos, pero de lo que estamos seguros es que la infancia es la mejor etapa para preparar a este pequeño e inculcarle el cuidado y respeto al planeta que tiene por hogar a manera de que cuando crezca, efectivamente sea un mejor lugar para todos.

Con la finalidad de preparar una “mini- guía” para los padres, revisaremos las acciones que pueden fomentarse en cada gran etapa de los niños empezando por:

  1. Los primeros años: En esta etapa tu niño comienza apenas a explorar el mundo y poco a poco se vuelve consciente de lo que lo rodea, ayúdalo a apreciar la naturaleza dando paseos, y llevándolo a la zona de juegos del parque. Permite que juegue con hojas, ramas, semillas y pasto, recolecten algunas y llévenlas a casa para que haga un dibujo o pegue los elementos formando una especie de collage. Otro buen ejercicio es el de plantar su primer semilla y observar como poco a poco va creciendo. Pueden hacer esta actividad en el jardín de la casa o un parque, será sumamente atractivo para él ver como semana con semana, gracias a sus cuidados, esa plantita crece junto con él. Entre otras actividades, está la de visitar un parque nacional ó una reserva ecológica, pregúntale acerca de los animales ¿de dónde cree que vienen? ¿qué hacen? ¿por qué son importantes? Pídele que apague las luces del cuarto cuando salgan, al lavarse los dientes que use un vaso para el agua, enséñale que lo nuevo no es necesariamente lo mejor, que valore y cuide sus juguetes.
  2.  En la primaria: Los primeros años en la escuela, tu hijo es mucho más consciente del mundo, además aprende a leer y escribir lo que le abre el panorama a un sinfín de información y conocimiento. En la escuela, el estudio de “las ciencias” se centra en el mundo natural: las especies vegetales y animales, crea dinámicas con ellos para que esto no se quede en los libros si no que se conviertan en experiencias, llévalos a acampar. Los desastres naturales se convierten en temas sumamente atractivos, explícales las razones y el peligro que corren las especies que más le gustan a causa de problemas como el cambio climático y la contaminación. Edúcalos en labores del hogar, por ejemplo, a separar y sacar la basura, hacer composta, a los niños les encanta ensuciarse las manos y jugar con tierra. Cuando vayan de compras, cuestiónalo ¿de dónde cree que vienen las cosas? ¿de que están hechas? ¿Qué cree el que fue necesario para que llegaran a sus manos? Pongan cubetas en la azotea y el jardín en época de lluvias, luego úsenlas para jugar, ó para las descargas del WC.
  3. Los años pre-adolecentes: Durante estos años, los chicos desarrollan el pensamiento crítico y empiezan a ser más independientes. En la escuela los ayudan a implementar el método científico en muchos de sus razonamientos, reúnen información, generan alguna hipótesis, la experimentan y crean conclusiones. Ayúdalos a aplicar este razonamiento para calcular y entender los impactos de su estilo de vida en el planeta, el modelo de necesidades ilimitadas y recursos limitados y no es más una teoría, si no una realidad que debe entender. Impúlsalos a tener actividades extra-curriculares como practicar algún deporte. Si te ayudan a envolver regalos de navidad que sea con materiales reciclados, que prefieran consumir de manera local etc.
  4. Adolescentes: Los adolescentes estás llenos de energía y entusiasmo, sólo necesitan un poco de ayuda al momento de encausarlos. Hazlos conscientes de que son agentes de cambio, con el poder de cambiar muchas cosas que saben que están mal. Una vez que entienden las causas y los efectos de los problemas ambientales, impúlsalos a que creen sus propios proyectos para resolverlos: organizando grupos, defendiendo sus ideales, manifestando su inconformismo, siendo consumidores responsables.

No hay una escuela para padres, y por lo que me han dicho, no es cosa fácil pero intentemos formar seres humanos felices, sanos, respetuosos y sobre todo responsables.

Por Araceli Campos

QUIZÁ TE INTERESE

Déjanos tu opinión